lost letters from a broken heart to his eternal love
A quien corresponda:
A día de hoy, sigo cuestionándome seriamente del porqué sigo con vida después de tantos intentos por arrancarme el aliento.El dolor al reverso de mis ojos que con cada amanecer empeora, la migraña taladrándome aún cuando estoy tratando de distraerme en clases, fingiendo cordura cuando lo único que quiero es estar acostado, hundiéndome en pensamientos, recuerdos vagos pero tan nítidos mientras la única calidez que consigo es el abrazo de las mantas a mi alrededor, el regazo de la almohada bajo mi cabeza . . . pidiéndome con arrullos silentes que no me levante.¿Cómo mierda sigo vivo? no lo sé. Simplemente no lo sé.No lo sé. No sé desde cuando el temor por morir se convirtió en un desesperado anhelo, porque en este punto de la vida, seguir respirando es más tortuoso que la muerte. Qué irónico, ¿no?
En situaciones como estas, la muerte parece ser la cura perfecta a esa nauseabunda enfermedad llamada consciencia.¿Será eso lo que tiene que morir? no lo sé.
Estoy pudriéndome vivo.
Estimado Jaden:
Hace poco estaba pensando en todo lo que he dejado de hacer desde la última vez que te tuve en frente. Festejar mi propio cumpleaños, mirarme al espejo. Aún cuando me han dicho que luzco como un hombre tan seguro de sí mismo, lo que sé es que si me atrevo a hacerlo, voy a odiarme más de lo que ya hago.Estoy cansado. Estoy muy cansado . . .
No sé si se deba a que he dejado de dormir hace tanto que me pesa el alma, me pesa el corazón, me pesa el cuerpo, me pesa respirar, me pesa vivir.Estoy cansado. Moverme cuesta como si estuviese tratando de empujar una estatua consumida por los años, repleta de humedad, siendo devorada por la naturaleza hasta ser prácticamente nada. El odio me consume, el abismo de la desolación me engusana el ser.
Estoy propenso a ser nada.
¿Verme al espejo? ¿qué podría yo esperar de un hombre tan apagado como ese? de un hombre que ha causado tanto daño porque es incapaz de soltar, es incapaz de perdonar, porque es un aferrado al pasado y un temeroso del futuro . . . porque no sabe si volverá a vivir igual.
¿Espero una sonrisa? ese hombre me observa como si me odiara, como si su confianza en mi se hubiese desvanecido hace tiempo, y sólo está esperando el momento justo para acabar conmigo. Quiere matarme. Quiere matarme . . .
Me odia, Jaden. Y sé que si tú me vieras ahora, lo harías también.
La única sonrisa que espero ver es la tuya, y es por eso que sigo vivo, que me aferro a la poca cordura que me queda.¿Dónde estás?
Te necesito tanto . . . ¿por qué no apareces, por qué no quieres verme? si tantas veces me dijiste que ibas a estar conmigo. Lo prometiste, me lo prometiste, tú me lo dijiste . . . que jamás ibas a dejarme, ¿dónde estás?
La única forma en que vienes a mi es en sueños.
Aún cuando dormir me aterra, porque siempre que cierro los ojos ese recuerdo viene a mi, golpeándome, el mismo de todos los tiempos.Perderte, entre mis brazos, una y otra vez, el recuerdo de tu débil sonrisa mientras la enfermedad te corroe, arrebatándote de mi. Ese recuerdo sigue visitándome, me incita a desear jamás despertar, porque sólo así voy a poder estar contigo.Cuando sólo el cerrar los ojos me sobrepasa, verte abandonarme hace que la ansiedad me lleve al borde, pero lo sigo haciendo, porque el hecho de volverte a ver me alivia el alma, pese a que el tiempo suele decirme todo lo contrario.Sigo esperándote.
No pude asistir a clases. Las heridas eran demasiado vistosas como para evadir las preguntas de los profesores y entrometidos.
Ander ha sido el único que me ha visto hasta ahora y, me ha dicho que fui extremista. ¿En serio?A decir verdad, lo considero. Me duele. Me duele un infierno, no soy capaz de moverme. El látigo rebanó uno de mis párpados y creo que ese ojo tendrá la vista jodida.
Sin embargo, lo que más me taladra es ese desconcierto de si esto funcionará.
¿En serio va a funcionar? puede resultar un intento desesperado por aferrarme a algo incierto. A una esperanza que hace tiempo perdió brillo. ¿Estoy siendo ingenuo? ¿realmente va a funcionar? ¿y si debí abandonar ese anhelo?Hace unas horas tuve un ataque de ansiedad tan más jodido que el hecho de agitarme abrió las heridas, de nuevo. Me arde, me duele, estoy arrepintiéndome, pero no puedo. El sólo pensar que haber hecho esto fue en vano me aterra más que la posibilidad de haber muerto desangrado, frente a entidades africanas y de sólo pensar que estoy mintiéndole a mi padre.Perdón. Perdóname. No estoy bien, no estoy bien.
la hoja está manchada de sangre.
¿Era necesario tener que pasar por todo lo que pasé hace años para llegar hasta aquí, y ser supuestamente fuerte? mi yo de 10 años no piensa lo mismo.
¿Cuántas veces me desgarré la garganta, gritando, suplicando que los golpes se detuvieran? ¿cuántas veces por mi boca brotó sangre, y llegué a la inconsciencia? ese niño no necesitaba ser fuerte.
Necesitaba un abrazo, palabras de aliento, una verdadera guía y dirección, necesitaba saber que todo estaría bien a pesar de sus errores.No necesitaba creer que el amor dolía.
No necesitaba golpes.
No necesitaba gritos.
No necesitaba insultos.
No necesitaba estar al borde de la muerte para comprender que tenía que sobrevivir en un lugar donde se suponía que debía sentirme seguro.
Terminé odiando mi hogar. Ese supuesto hogar.Esta mierda no me hace más fuerte, me hace más jodido vengativo, me hace un maldito rencoroso, me daña, me consume, me corroe por dentro, me hace un hijo de puta indolente.No me hizo más fuerte. Me hizo odiarme, me hizo odiarlos a todos. Me hizo tener que entender que por mucho que crezca, los golpes van a seguir llegando, provocando que no sólo me duela el estómago, sino que el ser entero. Me duele el alma.
Me convertí en lo que juré odiar. Enfrentándome a cosas que jamás debí conocer.. . . Arrebatándome el sueño . . .
La vida está llena de placeres, la dicha de la soledad, la capacidad de amar y ser amado, el descanso sin preocupaciones. Todo, todo, todo, todo me lo arrebata.Dejándome sin nada. Soy nada. Estoy en la nada.
Terminé abandonándome, en vez de ser fuerte.Quizá sí soy fuerte, pero no de la manera en que debería, rebasé el límite del dolor y simplemente existo, a lado de ese pequeño que con lagrimas en sus ojos, me suplica que haga algo al respecto.¿Cómo le explico que no hay nada que pueda hacer?
Estoy perdido.